viernes, 4 de junio de 2010

Sueños, sueños son

Tenía que escribir la segunda parte, sino esto parecería muy melancólico, muy dramático, muy romántico. Mi vida no ha cambiado, no me siento diferente, no considero que haya perdido nada. No fue drástico, ni eufórico ni tan siquiera especial, simplemente fue. Forzado por la impaciencia, adornado por la imaginación acumulada durante tantos años, idealizando algo mundano que carece de importancia, así lo sentí y así fue. Y la desilusión no fue tan solo por el acto, sino por la persona en cuestión. No me puedo creer que aún no sepa lo que es sentir algo por alguien, enamorarse. ¿Qué es?? ¿Cómo diferenciar eso de la simple atracción? No entiendo como ayer me importabas tanto y hoy me eres tan indiferente. No entiendo porque estabas nervioso, porque me preguntabas tanto. Tan seguro de tí mismo te creía y en una noche se me caen dos pedestales y, sin embargo, todo sigue igual.

Quizá lo que mas me chocó fue no ver deseo en tus ojos, ni ganas, ni tan siquiera ganas. Una chispa de curiosidad, mezclada con nerviosismo, un "estoy aquí obligado porque tengo que demostrar algo"... eso fue lo que mas me molestó supongo. O realmente soy tan egoísta que me fue indiferente. Ya tengo lo que quería y ahora... ahora nada

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