jueves, 15 de abril de 2010

Enamorada del novio de mi ex

El título del blog admito que es bastante sugerente. Algún vez pensé en escribir un libro, desechando la idea por carecer de argumento y, sin embargo, admito que la realidad supera en muchos casos a la ficción. Titulé este blog "enamorada del novio de mi ex" aunque la frase en sí tiene tres mentiras: ni estoy del todo enamorada, ni son del todo novios, ni es exactamente mi ex; pero como si lo fuera.

La historia empieza delante de unas cervezas. En realidad empieza un par de años antes con el referido "ex" pero ahora mismo esto ya carece de importancia. Él (al que llamaré Borja) ya no me gusta, me gusta su novio (al que llamaré Marco).
Y como iba diciendo, delante de una cerveza, Marco me abrió su corazón. Podría haber escuchado sin más, podría no haber abierto la barrera, pero algo me dijo que debía darle una oportunidad, un ¿por qué no? Al fin y al cabo había una conexión secreta entre los dos: ambos habíamos llorado por la misma persona, ambos coincidimos en momento y sentimientos con la misma persona, solo que mi barco se hundió y, el suyo, salió a flote. Quizá en aquel momento empecé a pensar que podíamos tener en común dos personas de distinto sexo para ser escogidas en momentos de tiempo paralelos. Marco continuaba explicándome lo mal que lo había pasado hasta que Borja encontró algún sentimiento dentro de su profundo abismo. Yo le entendía perfectamente, realmente no habría otra persona en el mundo que fuese a entenderle tan bien como yo, lo que se siente cuando uno ama sin respuesta. Solo que yo me retire a tiempo, dejandole el camino libre. Esta parte él no la sabe, y tampoco quiero que la sepa, ¿para qué? Lo que importa es el final, siempre el final, no el camino seguido hasta ello.
Marco me dijo que él y yo nos parecemos bastante (M y yo). La verdad es que sonaba más a un "quiero que nos parezcamos" que a un "nos parecemos". Era la primera vez que yo le mostraba algo de mí.
Fuera como fuese, se estableció una conexión inmediata. Nos convertimos en amigos intimos. Le contaba todo, me contaba todo. Fui su confidente. Me contaba como era su relación ahora con Borja. Los altibajos que atravesaba, que a veces pensaba en dejarlo. Me llamaba para tomar algo, teníamos largas conversaciones vía internet o coincidíamos para estudiar. Me contaba detalles de sus líos amoros (paralelos a la relación) y yo de los míos.
Disfrute aquellos días como los que más. Tambien empezamos a quedar para comer y estudiar. Después... después empezaron los avisos. "¿No os habeis hecho amigos muy rapido?" "Me parece que tienes mas confianza con él que conmigo" "No sera que se esta enamorando de ti?" Yo decía que no a todo. Al principio lo negaba con convicción. Después ya no. Después empecé a pensarlo yo también. Y la idea no me desagradaba. "Me gusta tu sonrisa y tus ojos". Ahí ya lo tuve claro. Y a mí me gustaba su sonrisa. Me gustaba abrazarle. Me gustaba ese cariño desinteresado.

Continuará...

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